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SOLICITUD DE INDULTO Y SUSPENSIÓN DEL CUMPLIMIENTO DE LA PENA

 

A pesar de que la Ley de Enjuiciamiento Criminal, en su artículo 988, establece que cuando una sentencia sea firme se procederá a su ejecución; y que el propio artículo 32, de la Ley de reglas para el ejercicio de la Gracia de Indulto, viene a manifestar que la solicitud o propuesta de indulto no suspenderá el cumplimiento de la sentencia ejecutoria; lo cierto y verdad es que, frente a lo anterior, el artículo 4.4 del Código Penal ha venido a establecer una excepción a tal regla. Ello, porque expone la posibilidad de suspensión de la ejecución de la pena, de mediar petición de indulto, si la ejecución de la sentencia pudiese hacer ilusoria la finalidad del indulto, así como si fruto de tal petición pudiese resultar vulnerado el derecho a un proceso sin dilaciones indebidas.

 

En tal sentido, se hace preciso, a fin de estudiar tal posibilidad de suspensión de ejecución de la pena, observar aquellos requisitos que, en relación a la petición de indulto, vienen establecidos en la ley que lo regula. Igualmente, y con posterioridad a lo anterior, se habrá de establecer el cumplimiento de los requisitos que manifiesta el propio artículo 4.4 del Código Penal, para que pueda proceder tal beneficio.

 

Y todo lo anterior, sin perder de vista que si el indulto es una excepción, o Gracia, a la obligación de ejecución de las Sentencias Penales; ya que la suspensión de la ejecución durante la tramitación del mismo se ha de entender como una excepción duplicada, ya que no debemos olvidar que, conforme ha reiterado nuestro Tribunal Constitucional, en un Estado de Derecho las sentencias claman por ser cumplidas como exigencia implícita a la eficacia de la tutela judicial. Por tanto, se hace necesario fundar debidamente tal suspensión, con base en que de no procederse a la misma, el indulto perdería su finalidad, y poner tal petición en relación con el derecho a un proceso sin dilaciones indebidas, a fin de que se pueda proceder a la concesión de tal beneficio, que supone una excepción al principio anteriormente indicado.

 

Por ello, la regla general, aun mediando petición de indulto, es la de no suspensión de la ejecución de las penas impuestas en sentencia firme, siendo procedente cumplir y hacer cumplir lo juzgado, tal y como se deduce de la Constitución Española, la Ley Orgánica del Poder Judicial, la Ley de Enjuiciamiento Criminal y la propia Ley reguladora de la Gracia de Indulto.

 

No obstante, y sin perjuicio de lo anterior, sí existe posibilidad de suspender la ejecución de la Sentencia firme, durante la tramitación del indulto, en determinados supuestos, que son:

 

  • En primer lugar, la suspensión de la ejecución de la condena durante la tramitación del indulto procederá, en todo caso, cuando se haya establecido vulneración del derecho a un proceso sin dilaciones indebidas. Extremo, éste, que se puede dar tanto en la fase de ejecución como en la de tramitación de la causa.

  • En segundo lugar, se faculta a los jueces a fin de que, fundamentadamente, otorguen o no, la suspensión de la ejecución de la pena en aquellos supuestos en que el cumplimiento de la misma pudiese hacer irrisoria la concesión del indulto. En tal sentido, las distintas Audiencias Provinciales vienen estableciendo que procederá la suspensión en supuestos en que la pena pueda ser inferior a determinados plazos, los cuales oscilan entre uno y tres años dependiendo del criterio de las distintas audiencias provinciales.

  • Finalmente, se podrá tener en cuenta, también, a la hora de proceder o no a otorgar la suspensión de la ejecución durante la tramitación del indulto, a las posibilidades que, a priori, ofrece el indulto de ser otorgado y, en su caso, de que forma; si total o parcial.

 

Debiendo destacar que, en cualquier caso, no debemos olvidar que la institución del indulto, muy criticada en la actualidad por cuanto resulta una figura de difícil encaje en nuestro Estado de Derecho, se ha de entender como una herramienta destinada a proveer situaciones excepcionales, sin que se deba admitir que la misma se configure como una suerte de tercera instancia penal que sea utilizada para la demora en la ejecución del fallo. No obstante, si Vd. ha sido condenado en Sentencia firme, no dude en contactar con nosotros para valorar la posibilidad de poder solicitar el correspondiente indulto y, con él, la suspensión de la ejecución de la pena.

 

Diego Martín Fernández

Abogado.

 

 

 

 

 

 

 

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