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USO DE LA VIVIENDA FAMILIAR Y NUEVA PAREJA. DOCTRINA DEL TRIBUNAL SUPREMO.

 

El pasado 20 de noviembre de 2018 el Pleno de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha dictado la Sentencia que resuelve una cuestión hasta entonces novedosa para este Tribunal: la extinción del derecho de uso de la vivienda familiar a favor de los hijos del matrimonio y del progenitor custodio por el hecho que en dicha vivienda entre a convivir de forma estable la actual pareja del progenitor custodio. Esta resolución judicial ha tenido un gran eco en los medios de comunicación de ámbito nacional.

 

Hasta llegar al Tribunal Supremo el caso se inició en un Juzgado de Valladolid a raíz de un procedimiento de modificación de medidas. El Juzgado mantuvo la atribución del uso y disfrute del domicilio familiar a favor de los hijos y del progenitor custodio. Presentado recurso  de apelación ante la Audiencia Provincial de Valladolid se dictó sentencia por la que estimando el recurso se declaraba que el derecho de uso se mantendría hasta la liquidación de la sociedad de gananciales. El Ministerio Fiscal (presente en todos los procedimientos de familia en los que se ventilen cuestiones que afecten a los menores) presentó recurso ante el Tribunal Supremo alegando infracción del principio prioritario del interés del menor. Nuestro Alto Tribunal en la sentencia de 20 de noviembre de 2.018 desestima el recurso del Ministerio Público y confirma la sentencia de la Audiencia Provincial de Valladolid.

 

¿Qué dice nuestro Código Civil al respecto? Pues bien, el artículo 96 establece: “En defecto de acuerdo de los cónyuges aprobado por el Juez, el uso de la vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario en ella comprende a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden”. Por tanto, lo que el legislador considera es que el uso de la vivienda familiar se atribuya a los hijos y al progenitor custodio. Nada dice sobre el plazo de duración ni tampoco sobre otro supuesto como fue el planteado ante el Juzgado vallisoletano: ¿Qué sucede cuando un tercero ajeno al que fuera matrimonio entra a convivir en dicha vivienda como pareja estable del progenitor custodio? Pues bien, el Tribunal Supremo ha considerado que en este supuesto el uso se mantendrá hasta la liquidación de la sociedad de gananciales y, por tanto, resulta indiferente que los hijos sigan siendo menores y precisen de dicha vivienda familiar. El hecho que el progenitor custodio inicie de forma estable una nueva relación en dicha vivienda comportará que el otro miembro del que fuera matrimonio pueda pedir la extinción del derecho de uso, cesando éste definitivamente en el momento de la liquidación de la sociedad de gananciales (bien sea atribuyéndose la plena propiedad a alguno de los dos miembros del que fuera matrimonio o bien procediendo a la venta a favor de un tercero).

 

Sin entrar en otro tipo de valoraciones que las estrictamente jurídicas, a continuación pasamos a mencionar algunos de los motivos por los que el Tribunal Supremo ratifica los argumentos de la Audiencia Provincial de Valladolid:

 

1º.- La introducción de un tercero en la vivienda en manifiesta relación establece de pareja con la progenitora que se benefició del uso por habérsele asignado la custodia de los hijos, cambia el estatus del domicilio familiar.

 

2º.- El derecho de uso de la vivienda familiar se confiere y se mantiene en tanto que conserve este carácter familiar. La vivienda sobre la que se establece el uso no es otra que aquella en que la familia haya convivido como tal, con una voluntad de permanencia. La introducción de una tercera persona hace perder a la vivienda su antigua naturaleza por servir en su uso a una familia distinta y diferente.

           

3º.- No es posible mantener a los hijos menores y al progenitor custodia en el uso de un inmueble que no tiene el carácter de domicilio familiar, pues dejó de servir a los fines que determinaron la atribución del uso en el momento de la ruptura matrimonial, más allá del tiempo necesario para liquidar la sociedad legal de gananciales existente entre ambos progenitores.

 

En el supuesto enjuiciado por el Tribunal Supremo se trataba de un matrimonio y fija como fecha final del uso del inmueble el de la liquidación de la sociedad de gananciales. Entendemos que el supuesto es aplicable al caso en que la vivienda no tenga dicho carácter de ganancial, esto es, una vivienda adquirida en proindiviso (por mitad) por una pareja con hijos que posteriormente se separa y el progenitor custodio inicia una nueva relación de pareja estable en dicho domicilio. En este caso el uso se mantendría hasta la extinción del condominio.

 

José A. Mínguez (Abogado)

 

 

 

 

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