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De los delitos de rebelión y sedición

 

Efectuaremos, por medio del presente post, un breve acercamiento a la figura de los delitos de rebelión y sedición, de los que tanto se habla a día de hoy.

Así, el delito de rebelión aparece tipificado en el artículo 472, dentro del Capítulo I del Título XXI del Código Penal de los “Delitos Contra la Constitución”, esto es, se trata de una acción ilícita contra la norma suprema de nuestro Ordenamiento Jurídico.

Se configura por tanto como la transgresión más grave del orden constitucional, así el Tribunal Supremo en su sentencia de  3 de abril de 1989 señaló que la rebelión en tiempos de paz “lesiona, ante todo y fundamentalmente, el orden constitucional, el libre desenvolvimiento de la vida democrática, el ejercicio del poder por quienes legítimamente han accedido al mismo o la integridad territorial de la Nación”.

 

El artículo 472 del Código Penal, define como hemos dicho el delito de rebelión, estableciendo que:

Son reos del delito de rebelión los que se alzaren violenta y públicamente para cualquiera de los fines siguientes:

 

1.º Derogar, suspender o modificar total o parcialmente la Constitución.

2.º Destituir o despojar en todo o en parte de sus prerrogativas y facultades al Rey o a la Reina, al Regente o miembros de la Regencia, u obligarles a ejecutar un acto contrario a su voluntad.

3.º Impedir la libre celebración de elecciones para cargos públicos.

4.º Disolver las Cortes Generales, el Congreso de los Diputados, el Senado o cualquier Asamblea Legislativa de una Comunidad Autónoma, impedir que se reúnan, deliberen o resuelvan, arrancarles alguna resolución o sustraerles alguna de sus atribuciones o competencias.

5.º Declarar la independencia de una parte del territorio nacional.

6.º Sustituir por otro el Gobierno de la Nación o el Consejo de Gobierno de una Comunidad Autónoma, o usar o ejercer por sí o despojar al Gobierno o Consejo de Gobierno de una Comunidad Autónoma, o a cualquiera de sus miembros de sus facultades, o impedirles o coartarles su libre ejercicio, u obligar a cualquiera de ellos a ejecutar actos contrarios a su voluntad.

7.º Sustraer cualquier clase de fuerza armada a la obediencia del Gobierno.

 

Sin embargo esta no es la redacción que ha tenido el delito de rebelión siempre. Sin necesidad de remontarnos históricamente a tiempos inmemoriales o a los primeros de la democracia derivada de la Constitución de 1978, en la redacción del actual Código Penal de 1995 se discutió sobre la introducción de la palabra violenta entre alzarse y públicamente. Cuestión que no es inocua y que a día de hoy cobra mayor trascendencia.

 

Esta enmienda presentada por un parlamentario nacionalista y con la oposición del mayor grupo en la oposición en esa época fue aprobada y se intercalo violenta, entre alzare y públicamente. Esta intencionalidad si se pone el foco en al apartado 5 del artículo 472 del CP (Declarar la independencia de una parte del territorio nacional), cobra todo sentido. De esta manera mientras no concurra dicho elemento típico (la violencia), no existirá rebelión y carecerá de todo sentido la protección penal que se pretendió a dar al principio general establecido en el artículo 2 de la Constitución Española “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles - mediante la introducción de un añadido inquietante.”

 

Fuera de los delitos contra la Constitución se integra el delito de sedición en el Tit.XXII “Delitos contra el orden público”. En este caso el bien jurídico protegido ya no es tanto un alzamiento contra el Gobierno, sino contra el orden público, la actividad judicial y administrativa y la actividad social y política, con un ataque al desarrollo normal de las actividades y servicios públicos.

Por servicio público hay que entender, toda actividad organizada, de carácter técnico que se presta de un modo regular y constante, sin fin lucrativo y que satisface necesidades públicas, colectivas o generales (TS 2ª, S. 4 jul 1988).

 

Tipificado en el artículo 544 del Código Penal, este dispone:

“Son reos de sedición los que, sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales.”

 

La diferencia entre sedición y rebelión consiste en que ésta tiende a atacar el normal desenvolvimiento de las funciones primarias de legislar y gobernar, mientras que la sedición tiende a atacar las secundarias de administrar y juzgar, razón por la cual algún autor español ha calificado la sedición como rebelión en pequeño (TS 2ª, S. 3 jul 1991).

Lo que penaliza la sedición es un ataque contra la seguridad del Estado, por lo que su finalidad es preservar el funcionamiento del orden constitucional, el libre desarrollo de los órganos del Estado y el ejercicio pacífico de los derechos y libertades ciudadanas (TC, S. 11 abr 1981; AP Palma de Mallorca, Sec. 1ª, S. 19 feb 1993).

 

Los medios están expuestos, ustedes valoren.

 

Abraham Huerta Corrales.

Abogado penalista.

 

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